Hacia el año 2008 llegaron a mi actual centro educativo las primeras pizarras digitales interactivas PDI. Formaban parte del plan Educat1x1 (conocido con otros nombres en otras comunidades autónomas) que, junto con conexiones wifi y miniportátiles para cada alumno, debían adentrarnos en un sistema educativo del siglo XXI. El objetivo era mejorar los resultados académicos con la ayuda de la tecnología. No es el propósito de este artículo analizar en detalle esos planes ni su implantación. Sin embargo, cinco años después, los resultados no me parecen los ideales. Con el paso de los años, los portátiles se han quedado obsoletos. Ahora mismo se habla del sistema BYOD (bring your own devices) como una posible solución. Por otra parte, en un mismo centro educativo pueden convivir diferentes modelos de PDI: Promethean, Interwrite, Epson, Smart... que, en el mejor de los casos, se usan como simples proyectores (y digo en el mejor de los casos porque he visto usar las pantal...